Es más que evidente que los nervios están alcanzando a la cúpula del PSOE. El escándalo de Ibiza cada vez pone en más aprieto a Pepiño Blanco, y la inacción del Gobierno para poner en marcha un proceso para ilegalizar a ANV ha quedado evidenciado, De Juana de paseo por la calle con su novia no les ha ayudado mucho, así como la declaración del Fiscal General del Estado sobre las vacaciones que se van a tomar las fiscalías en asuntos inmobiliarios para no "interferir" en las elecciones. El asunto de Irak está ya muy trillado y la gente se ha dado cuenta de que estamos en otra guerra igual en Afganistán y no se dice ni hace nada. Sin olvidar la evidencia de que el único político que se ha demostrado que mintió entre el 11 y el 14 M fue precisamente Zapatero con lo de los suicidas en los trenes.¿Qué hacer pues? Su gurú intelectual, multimillonario y consejero delegado de PRISA, Cebrián, ha dado con la estrategia: remover el 11-M y llamar mentirosos a los del PP.
Y así ha sido. Hoy aparece el editorial de El País con una serie de falacias dedicadas en exclusiva a atacar al PP. Sólo y exclusivamente con ese objetivo. No es de extrañar la sensible bajada de lectores que padece.; no todos somos tan fácilmente manipulables e impresionables. Y digo falacias porque lo son, pues todos los argumentos expuestos parten de una base falsa: dan como supuesto y dogma de fe que los populares ha estado forjando una teoría fantasiosa-conspirativa sobre la vinculación de ETA con los islamistas que supuestamente -pues aún no está demostrado- cometieron el atentado del 11-M. Además de que de haberse formulado dicha teoría, sería tan válido como formular la teoría oficial, pues ambas son solo teorías en tanto no se pronuncien los tribunales, sería de agradecer que sus afirmaciones se basaran en hechos demostrables. No sería nada imposible el que hicieran mención explícita de quienes, cómo y cuando afirmaron lo que el editorialista da por sentado.
Un ejemplo. Dice el editorial "ante la incontestable evidencia de que la vista oral del juicio del 11-mi hermana dejado sin fundamento las fantasías conspirativas que relacionaban a los yihadistas con la banda terrorista ETA, los principales dirigentes del PP han multiplicado las declaraciones que dejan entrever el propósito de rectificar". Sin embargo, añade que eso "no significa para ellos reconocer que han buscado beneficiarse políticamente del culebrón alimentado por la prensa sensacionalista", sino que "significa negar que han dicho lo que han dicho". Explica que este cambio de actitud del PP es bueno, pero indica que "los ciudadanos merecen que se les diga la verdad, y que el principal partido de la oposición explique por qué se lanzó a esta aventura mezquina e insensata".
Ahí es nada. Resulta que ahora los del PP son buenos porque apoyan la teoría oficial -repito que tan válida o equivocada como cualquier otra- pero no lo demuestra; yo no he oído ninguna declaración en ese sentido, oiga. Pero, siempre hay un pero, son mentirosos porque antes decían lo contrario; y sigue sin demostrarlo. Además de que abunda en lo que critica: dar por juzgado lo que aún está sub iudice. Porque , ¿por qué la teoría oficial es la buena? ¿Porque es la que apoya el PSOE? Porque hasta ahora no hay más prueba que eso; y no es prueba alguna, evidentemente. Para terminar, remata con lo de que los ciudadanos merecen la verdad. Frase que ya, en boca de quienes apoyan a este Gobierno, parece de risa.
¡Claro que los ciudadanos merecen la verdad! Por eso muchos decimos precisamente lo de ¡Queremos saber!
Rey Momo.
Y así ha sido. Hoy aparece el editorial de El País con una serie de falacias dedicadas en exclusiva a atacar al PP. Sólo y exclusivamente con ese objetivo. No es de extrañar la sensible bajada de lectores que padece.; no todos somos tan fácilmente manipulables e impresionables. Y digo falacias porque lo son, pues todos los argumentos expuestos parten de una base falsa: dan como supuesto y dogma de fe que los populares ha estado forjando una teoría fantasiosa-conspirativa sobre la vinculación de ETA con los islamistas que supuestamente -pues aún no está demostrado- cometieron el atentado del 11-M. Además de que de haberse formulado dicha teoría, sería tan válido como formular la teoría oficial, pues ambas son solo teorías en tanto no se pronuncien los tribunales, sería de agradecer que sus afirmaciones se basaran en hechos demostrables. No sería nada imposible el que hicieran mención explícita de quienes, cómo y cuando afirmaron lo que el editorialista da por sentado.
Un ejemplo. Dice el editorial "ante la incontestable evidencia de que la vista oral del juicio del 11-mi hermana dejado sin fundamento las fantasías conspirativas que relacionaban a los yihadistas con la banda terrorista ETA, los principales dirigentes del PP han multiplicado las declaraciones que dejan entrever el propósito de rectificar". Sin embargo, añade que eso "no significa para ellos reconocer que han buscado beneficiarse políticamente del culebrón alimentado por la prensa sensacionalista", sino que "significa negar que han dicho lo que han dicho". Explica que este cambio de actitud del PP es bueno, pero indica que "los ciudadanos merecen que se les diga la verdad, y que el principal partido de la oposición explique por qué se lanzó a esta aventura mezquina e insensata".
Ahí es nada. Resulta que ahora los del PP son buenos porque apoyan la teoría oficial -repito que tan válida o equivocada como cualquier otra- pero no lo demuestra; yo no he oído ninguna declaración en ese sentido, oiga. Pero, siempre hay un pero, son mentirosos porque antes decían lo contrario; y sigue sin demostrarlo. Además de que abunda en lo que critica: dar por juzgado lo que aún está sub iudice. Porque , ¿por qué la teoría oficial es la buena? ¿Porque es la que apoya el PSOE? Porque hasta ahora no hay más prueba que eso; y no es prueba alguna, evidentemente. Para terminar, remata con lo de que los ciudadanos merecen la verdad. Frase que ya, en boca de quienes apoyan a este Gobierno, parece de risa.
¡Claro que los ciudadanos merecen la verdad! Por eso muchos decimos precisamente lo de ¡Queremos saber!
Rey Momo.