Cada vez que leo esta página no dejo de sorprenderme. Es inaudito en cualquier democracia seria, que después de un escándalo de esta magnitud (en el que se ha perjudicado la salud de mucha gente)los corifeos o los palmeros del Psoe sigan defendiendo al ínclito alcalde. Lo único que les disculpa es que ellos creen que les da de comer (la cultura es el único remedio contra esa forma de pensar), y por este motivo lo único que provocan en mí es sentimientos de pena. Pero lo que es cierto a todas luces es que el único y último responsable es el alcalde, porque está dentro de sus funciones el controlar la gestión que de la red urbana de agua potable se hace.