Yo he vivido los tiempos en que el vulgo se pasaba las noches de feria mirando por las vallas cómo bailaban cuatro gatos, que casualmente viven por las cercanías del jardín, y que todavía se creen sus propietarios. Que las quiten, y si no va nadie habrá que cambiar de sistema, igual es que el Pedro Picasso éste sólo interesa a los de siempre. POR EL CAMBIO AMIGUITOS.