Los problemas con el constructor del museo son uno solo: que no le pagan. Cuando lo hagan, se abrirá el mueso. Así de sencillo. Por cierto, hace muchos años ya el alcalde dijo en la prensa que si no se acababa el museo ese año dimitiría. Pero que nadie se preocupe, abrirán el museo antes de las próximas elecciones. Por eso del amor a la cultura, claro.