Hablas como si los quesadeños fuéramos demonios que olemos a azufre. En todos lados hay gente buena y gente mala. A lo mejor es que tú vives en el Paraíso y esto es el infierno. Lo que no necesita Quesada precisamente es gente como tú que son tan buenos "embajadores" de su tierra. Se nota que la llevas por tus venas, pero que te quede claro que el pueblo no te necesita para nada.