El texto completo de lo de la "CUEVA DEL AGUA"
El presidente de Alojamientos Rurales de la Sierra de Cazorla denuncia la situación actual de la Cueva del Agua por la construcción de una presa
Hace unos días visité la Cueva del Agua, situada bajo el santuario de la Virgen de Tíscar, y me llevé una ingrata sorpresa. Cuando estaba en la entrada ya noté algunos cambios significativos: resto de cemento y ladrillos, trozos de tubería, materiales diseminados por el entorno, la vegetación aplastada y podada, y una gran pintada sobre la roca, en verde estridente, que indicaba el lugar.
Si se accede a la cueva por el túnel, se observa que lo han levantado en su totalidad para introducir una tubería de gran tamaño con sujeciones y juntas metálicas de color gris, verde y azul, con un diámetro de, al menos, 40 centímetros, que recorre en toda su longitud la pasarela que da acceso a la parte alta de la Cueva del Agua hasta llegar al río, volando sobre la cascada donde se precipita este. Se observa, además, que la colocación de esta tubería al pie del paraje ha causado un cierto deterioro en la vegetación del entorno.
Llegados al río, sobre la cascada, han construido una represa de 1, 50metros de altura, aproximadamente, con una toma de agua y una reja metálica que permite abastecer a la tubería.
Este embalse evitará, por un lado, que el agua circule libremente hacia la cascada a la velocidad y en cantidad naturales, y, por otro, que el agua pueda llegar a la cueva. Pero esto no es todo; si bajamos al mirador de la cueva desde donde se accede a la base de la cascada, observaremos, con sólo mirar hacia arriba, que la tubería está suspendida en el aire y que cruza longitudinalmente la oquedad.
Esta barbaridad produce un impacto visual fortísimo sobre el entorno. Además, no se puede obviar el posible riesgo de rotura de esta en caso de que se produzca un aumento desmedido del caudal del río, debido a las fuertes tormentas y a los deshielos.
Para quien no lo sepa, la Cueva del Agua es uno de los lugares más visitados de la zona sur del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, de ahí la preocupación por la falta de agua a la cueva. ¿No dañará todo su ecosistema y el del río que fluye hacia la vega la escasez de agua? ¿ La ausencia de humedad y agua no incidirá directamente sobre el terreno de áridos que sustenta la pared de las escaleras que permiten el acceso a la base de cavidad? (Hace tiempo se hundió gran parte de esta plataforma; por suerte no hubo que lamentar daños personales). ¿Quién se responsabiliza y asegura que no ocurrirá nada similar con el cambio que se producirá en este frágil entorno natural?
De vez en cuando, se organizan concentraciones públicas en la cueva para protestar por esta situación. Aparte de estas consideraciones, la Cueva del Agua, el Pilón Azul y todo el Arroyo de la Cañada de Tíscar se utiliza como reclamo turístico para la supervivencia y el desarrollo de la incipiente actividad turística de nuestros municipios. Por eso, lo que se está haciendo con el arroyo y con la cueva supone un daño considerable a la belleza y al equilibrio de este regalo de la naturaleza.
Desconocemos quién propuso esta iniciativa y nos resulta extraño que se hayan concedido todos y cada uno de los permisos necesarios para realizar esta obra de canalización y desvío de aguas y que no haya impedimento alguno por parte de la Junta Rectora del Parque Natural, de la Delegación de Medio Ambiente, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, de la Delegación de Agricultura y, en especial, del Ayuntamiento de Quesada, que es el principal responsable de velar por los derechos y por la seguridad de sus convecinos.
Es incomprensible que los órganos e instituciones que deben cuidar y poner en valor nuestro entorno natural y bienes culturales permitan este tipo de actuaciones con el beneplácito municipal, que concede el oportuno permiso de obras, aunque sea solicitado reglamentariamente y de acuerdo a ley.
Puede que desconozcan el alcance de las actuaciones que se realizan en la cueva, por ello les invito a visitar y supervisar dichas obras en el “Paraje Natural de la Cueva del Agua”, acompañados del Seprona y de la Fiscalía, si lo consideran conveniente.
Por último, queremos dejar claro que entendemos que los agricultores necesitan agua para sí y para sus cultivos, pero no a costa de otros recursos naturales porque esa no es la solución.
(Diario Jaen)
Rey Momo.
El presidente de Alojamientos Rurales de la Sierra de Cazorla denuncia la situación actual de la Cueva del Agua por la construcción de una presa
Hace unos días visité la Cueva del Agua, situada bajo el santuario de la Virgen de Tíscar, y me llevé una ingrata sorpresa. Cuando estaba en la entrada ya noté algunos cambios significativos: resto de cemento y ladrillos, trozos de tubería, materiales diseminados por el entorno, la vegetación aplastada y podada, y una gran pintada sobre la roca, en verde estridente, que indicaba el lugar.
Si se accede a la cueva por el túnel, se observa que lo han levantado en su totalidad para introducir una tubería de gran tamaño con sujeciones y juntas metálicas de color gris, verde y azul, con un diámetro de, al menos, 40 centímetros, que recorre en toda su longitud la pasarela que da acceso a la parte alta de la Cueva del Agua hasta llegar al río, volando sobre la cascada donde se precipita este. Se observa, además, que la colocación de esta tubería al pie del paraje ha causado un cierto deterioro en la vegetación del entorno.
Llegados al río, sobre la cascada, han construido una represa de 1, 50metros de altura, aproximadamente, con una toma de agua y una reja metálica que permite abastecer a la tubería.
Este embalse evitará, por un lado, que el agua circule libremente hacia la cascada a la velocidad y en cantidad naturales, y, por otro, que el agua pueda llegar a la cueva. Pero esto no es todo; si bajamos al mirador de la cueva desde donde se accede a la base de la cascada, observaremos, con sólo mirar hacia arriba, que la tubería está suspendida en el aire y que cruza longitudinalmente la oquedad.
Esta barbaridad produce un impacto visual fortísimo sobre el entorno. Además, no se puede obviar el posible riesgo de rotura de esta en caso de que se produzca un aumento desmedido del caudal del río, debido a las fuertes tormentas y a los deshielos.
Para quien no lo sepa, la Cueva del Agua es uno de los lugares más visitados de la zona sur del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, de ahí la preocupación por la falta de agua a la cueva. ¿No dañará todo su ecosistema y el del río que fluye hacia la vega la escasez de agua? ¿ La ausencia de humedad y agua no incidirá directamente sobre el terreno de áridos que sustenta la pared de las escaleras que permiten el acceso a la base de cavidad? (Hace tiempo se hundió gran parte de esta plataforma; por suerte no hubo que lamentar daños personales). ¿Quién se responsabiliza y asegura que no ocurrirá nada similar con el cambio que se producirá en este frágil entorno natural?
De vez en cuando, se organizan concentraciones públicas en la cueva para protestar por esta situación. Aparte de estas consideraciones, la Cueva del Agua, el Pilón Azul y todo el Arroyo de la Cañada de Tíscar se utiliza como reclamo turístico para la supervivencia y el desarrollo de la incipiente actividad turística de nuestros municipios. Por eso, lo que se está haciendo con el arroyo y con la cueva supone un daño considerable a la belleza y al equilibrio de este regalo de la naturaleza.
Desconocemos quién propuso esta iniciativa y nos resulta extraño que se hayan concedido todos y cada uno de los permisos necesarios para realizar esta obra de canalización y desvío de aguas y que no haya impedimento alguno por parte de la Junta Rectora del Parque Natural, de la Delegación de Medio Ambiente, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, de la Delegación de Agricultura y, en especial, del Ayuntamiento de Quesada, que es el principal responsable de velar por los derechos y por la seguridad de sus convecinos.
Es incomprensible que los órganos e instituciones que deben cuidar y poner en valor nuestro entorno natural y bienes culturales permitan este tipo de actuaciones con el beneplácito municipal, que concede el oportuno permiso de obras, aunque sea solicitado reglamentariamente y de acuerdo a ley.
Puede que desconozcan el alcance de las actuaciones que se realizan en la cueva, por ello les invito a visitar y supervisar dichas obras en el “Paraje Natural de la Cueva del Agua”, acompañados del Seprona y de la Fiscalía, si lo consideran conveniente.
Por último, queremos dejar claro que entendemos que los agricultores necesitan agua para sí y para sus cultivos, pero no a costa de otros recursos naturales porque esa no es la solución.
(Diario Jaen)
Rey Momo.