Muy malos tiempos para la lírica. Pero es que, además, hemos añadido dos nuevos problemas que cuando muy pronto presenten su cara más fea quizá sea demasiado tarde para uno y, con relación al otro, la solución la den quienes menos nos imaginamos y de la peor manera imaginable: la droga y la inmigración ¡ilegal!.
Para ninguno de los dos hay cohones por parte de nadie de los que cobran por resolverlo. Pero es que el segundo disparará los más ancestrales y tétricos mecanismos del ser humano y se producirán hechos como los de Francia pero al revés.
El fascismo y el racismo se crían en las granjas de la indolencia política y de la impunidad legal. No aplicar las leyes nacidas en un estado de derecho lleva directamente al fin de ese estado de derecho para los más débiles.
La demagogia de hoy es la madre del racismo de mañana. La falta de autoridad lleva a la autoridad de la fuerza bruta. Si no se remedia veremos en nuestras calles cosas que nadie debería ver ni padecer nunca. Pero no hay cohones.
¡que.
Para ninguno de los dos hay cohones por parte de nadie de los que cobran por resolverlo. Pero es que el segundo disparará los más ancestrales y tétricos mecanismos del ser humano y se producirán hechos como los de Francia pero al revés.
El fascismo y el racismo se crían en las granjas de la indolencia política y de la impunidad legal. No aplicar las leyes nacidas en un estado de derecho lleva directamente al fin de ese estado de derecho para los más débiles.
La demagogia de hoy es la madre del racismo de mañana. La falta de autoridad lleva a la autoridad de la fuerza bruta. Si no se remedia veremos en nuestras calles cosas que nadie debería ver ni padecer nunca. Pero no hay cohones.
¡que.