Comprendo que haya quien no quiera que se hable de política. Yo creo que a los (y)responsables del ayuntamiento les encantaría que no hablaramos de política. Pero ¡qué le vamos a hacer! estamos en una democracia y cada uno habla y lee lo que le da la gana. ¡Cómo añoran algunos al caudillo!. En sus tiempos nadie podía criticar a los que mandaban. En fin, resignaros o cambiar a algunos de los canales del chisme.
Ique.
Ique.