Créeme que me alegro mucho de lo que dices en tu último comentario. No esperaba menos. Por mi parte sólo me queda manifestar mi simpatía por la Peña de la Cubeta y alegrarme nuevamente de que hayas dejado las cosas en su sitio, de donde nunca debían haber salido y a los "oportunistas" que usan vuestro nombre también en su sitio.
Un saludo
Quetzacóatl.
Un saludo
Quetzacóatl.