Me hubiera gustado no escuchar a mamá, pero ella hablaba sin parar como si eso fuera lo mas importante en la tierra. Tuve un sueño raro, me dijo. Estaba en la casa, me habían traído una nueva empleada, era muda, pero buena muchacha. Le dije lo que debía hacer durante el día cuando de pronto vi que un ratero entraba por la ventana de la casa. Le dije a la muchacha que saliera a buscar a la policía, pero parecía no poderme escuchar. Cogí el teléfono pero no había línea. Salí a la calle, en plena oscuridad ... (ver texto completo)