PEAL DE BECERRO: Vaya, vaya, ahora la felicidad resulta que para encontrarla...
Vaya, vaya, ahora la felicidad resulta que para encontrarla hay que inflarse a porros y pillar cebollones haciendo botellón. Lo que nos queda por escuchar. Eso si que da lastima oir que la felicidad radica en eso. Pobrecitos.