Pues claro que sabiamos por cuanto ibamos por ahi a tocar cuando daban cuentas de los dineros, pero ahora ni eso. Y era de pena lo que cobrabamos. Y los que nos ponemos los pitos en la boca para tocar somos los que tenemos todos los derechos porque sino es por nosotros no habria ni la poca banda que queda, de los que estamos aguantando lo que podemos.