ORCERA: "El primer beso, sabédlo, no se da en la boca, sino...

"El primer beso, sabédlo, no se da en la boca, sino con los ojos... O sea, que para él, ya nos habíamos besado. Así a lo lejos, así en la distancia, así sin tocarnos... Sólo con nuestras miradas, con nuestros atisbos, ojeadas y contemplaciones. Con los visuales de nuestras presencias, con los vistazos de nuestra inocencia. Con los simples miramientos de sabernos allí, de pie, bailándonos juntos en la distancia, separados por aquel nefasto trayecto de anhelar un encuentro, de estar entre la gente, de saber que tan solo existía un simple recorrido que no podíamos cruzar. Y aún así nos besamos. Con nuestros ojos, con el iris de él y la cornea mía, con su nervio cristalino y mi retina, con nuestras pupilas, nuestros párpados, el entorno total de nuestro globo ocular y nuestras pestañas, con ambas cejas y la epidermis de alrededor. Todo aquel sistema visual se había confabulado, toda aquella anatomía óptica había conspirado sólo para emitir un simple beso en la lejanía. Un sutil, único, incorpóreo y primer beso. Platónico por demás, pero sabroso... Sonoro... Suculento... Apetitoso. Lleno de deseos y pasión. Etéreo y concebido en la imaginación, pero lleno de instintos de fantasearlo abrazándome. Impalpable pero lleno de su propia agitación. De volátil desenfreno. De ligeras simpatías y tenues devociones. De innumerables y sensuales inclinaciones. Inclinaciones que rayaron casi en lo erótico, que nadaron en lo retórico y que se sumergieron en la roja pasión de nuestros rostros abochornados. Aquellos que nos rodeaban no sabían, no se percataban que el colosal descubrimiento aquel nos había salvado la vida. Finalmente, nuestra pupila, la niña de los ojos, apertura circular verde en el iris mío, miel en el iris de él, al regularnos la exacta cantidad de luz, al ajustar su tamaño para contraer nuestras miradas a comodidad, de la cabeza a los pies, nos llevaba al éxtasis más divino. Esa noche nuestros ojos, firmamento del tesoro que sentíamos, se entristecieron al decirse adiós. Pero se alegraron al reconocer, que en otra dimensión, nos habíamos besado"
...3...2...1...al de siempre.