Yo tengo una verdadera amiga, que ha llorado conmigo cuando yo tenía ganas de llorar;que ha reído conmigo cuando mi alma tenía ganas de reír;que ha acudido a mi llamada de soledad y desconsuelo cuando lo he necesitado;que me ha aconsejado bien aunque ello le haya perjudicado;que ha estado a mi lado en mis peores y mejores momentos;que ha dejado a los suyos momentáneamente para acudir en mi ayuda;esta amiga puede que estuviera en la tercera o cuarta rama del arbol según tu escala, pero te digo que ... (ver texto completo)