...avanzaba un hombre por un camino estrecho y le ví agacharse y tomar de la linde derecha una flor.Era una MARGARITA, en su corazon amarillo de`cia AMOR.Sonriente se la puso en el ojaly siguió adelante.Poco más allá se inclinó otra vez sobre la linde derecha y tomó otra flor., era una VIOLETA.Otras cuatro letras se formaban en su interior la palabra HIJO.Aún tomó otras tres VIOLETAS con la misma inscripción y después otras dos flores distintas en una de las cuales se leía AUMENTO DE SUELDO Y CATEGORIA y en la ota SALUD.Esta era una AMAPOLA.Todas ellas las tomó el hombre con una sonrisa en los labios.De repente se dio cuenta que la AMAPOLA estaba lacia, caida.marchita.Instantaneamente el hombre dejó de sonreir y arrojo la flor a la cuneta de la izquierda.Me percaté que se iniciaba el capítulo de las renuncias.La MARGARITA primero comenzó a perder poco a poco sus pétalos blancos.Suspiró el hombre y la tiró lejos de si.Pero aún continuaba avanzando camino adelante, con aspecto cansino y desmayado, pero apurando la colilla de la vida.Aún hubo de desprenderse el hombre de una de las pequeñas VIOLETAS.Al arrojarla el infeliz lloraba como un niño.Poco más adelante se tambaleó el hombre y quedó tendido en el camino.De pronto las tres pequeñas VIOLETAS que amorosamenta guardaba en su manose soltaron de su presión y se convirtyieron, merced a algún maravilloso prodigio, en tres muchachos de nuestra edad.uno tras otro, separados, tomaron el caminoy siguieron adelante, Les ví agacharse más allá, arrancndo también flores de la linde derecha del camino.Se iban transformando en hombres poco a poco..En plena metamorfosi ya observé que tenían que arrojar a la cuneta de la izquierda algunas flores tomadas antes de la linde derecha. Dedicada a nuestros padres. CUCUCHO.