Los organizadores lo han dado todo en estas jornadas. Han pasado sueño, calor, y sobretodo un gran cansancio derivado de tanta actividad. Pero en ningún momento han dado muestras de mal humor o de estar agotados; todo lo contrario, siempre lucían la sonrisa en su rostro y daban señas de su entrega. Todo esto no lo hacían con ninguna intención, sólo querían luchar por su
pueblo de una manera muy noble, y es siendo voluntarios. No hay otra actividad que más reconforte al humano que sentirse útil ayudando
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