Es una pena que este año nuestra Virgen de los Dolores haya querido que la lluvia estropease su paseo por las calles de nuestro pueblo. Este año había mucha ilusión bajo esas andas por mostrarla al pueblo. Otro año será y si Dios quiere y Ella también, ahí estará nuestro hombro para llevarla. VIVA JESUS YACENTE Y NUESTRA SEñORA DE LOS DOLORES Y SOLEDAD.