"Uuna mesa vacia, triste semblante, en la casa del pobre se pasa hambre.Y su mesa repleta tiene "don dinero" ganada con los sudores del jornalero.Muriéndose en la esquina, abochornado, esperando un trabajo que le han negado.Pero esos hombres no quieren ser humillados, apretando los dientes se han rebelado.No quiere Andalucia todos los bueyes y levantando sus brazos contra las leyes, no quieren sus gentes que "don dinero" viva de los sudores del jornalero.Para que mi Andalucia no siga hambrienta vamos los jornalerso a saldar las cuentas.Las tierras que son tantas hay que labralas;si los ricos no quieren hay que tomarlas.Aunque queden regadas con nuestras sangre, nos traerán un mañana libre y sin hambre.Por eso una mañana se levantaron y las tierras baldias las ocuparon.Quitaron al olivo todas las varetas y limpiaron los montes con las soletas. Lloran como chiquillos de sentimientso y ronda la reforma sus pensamientos. Esta tierras hace años que no se labra, aqui están nuestras manos para trabajarlas.De las tierras tomadas ya nos han echado, porque con los fusiles nos han forzado.Y hasta han maltratado, cobardemente a esa mujer que lleva fruto en su vientre.Nos vamos por la culpa de esos fusiles; hoy solo somos cientos, mañana miles.Buscaremos el mañana en que amanezca que toda Andalucia de ti floresca.".