IBROS: No es fácil aguantar durante 22 años el maltrato que...

No es fácil aguantar durante 22 años el maltrato que un pueblo me ha infringido sin saber el porqué. No me queda mucho tiempo de vida. A veces siento que mi vida corre peligro, solo por haber cometido el crimen de haber nacido fuera de vuestra provincia de Jaén. El primer caso de razismo local (1985); un acoso escolar no denunciado (duró diez años). Una cofradía cuyo equipo de redacción se comporta como los comisarios jueces de la Inquisisión a la hora de valorar los artículos. Poco me importa ya que este ordenador quede registrado. No tengo nada que perder en este vida, porque me han matado en vida. Ibros no es un mal pueblo, pero una parte de los ibreños me han destrozado para siempre. Otros, se dedican a ponfiticar desde sus poltronas la labor del edil del pueblo, en vez de colaborar con él para que le sea más fácil hacer su trabajo. Que harto estoy de este pueblo, que se las da de hospitalario y buen pueblo de cara a los demás, cuando sus habitantes están más que cansados de que Ibros no prospere por el bien común. Que fácil es poner la zancadilla a los demás por el simple placer de verles caer. Siento una gran vergüenza ajena por este pueblo.