Es cierto que ciertas actitudes de quienes tienen una gran responsabilidad sobre el bienestar común del pueblo pueden resultar un tanto molestas, cuando no recalcitrantes. Pero no se les debe juzgar por ello, ocupen el cargo que ocupen; hagan lo que hagan; sea cual sea la tarea que se les haya encomendado. Si algo está mal hecho o dicho, decirlo y ayudar a rectificar a esa persona, acompañado de una buena sonrisa. El trabajo de Don Antonio como alcalde es como el de ama de casa (por poner un ejemplo), donde las faenas nunca parecen acabar, porque detrás de una surge otra, y no es posible gestionar todos los problemas a la vez. Si es cierto que el compromiso social que implica la alcaldía conlleva una gran responsabilidad. No hemos de permitir que los intereses personales de unos pocos rendunden en perjuicio para los demás por el egoismo de aquellos. Los ibreños son personas, no competidores para ver quién lo hace mejor. No importa de que partido se sea, lo que debería tenerse en cuenta es que la política -en su concepto primario- es un conjunto de actividades enfocadas al bienestar social de los habitantes de un pueblo, ciudad, o pais. La mejor forma de llegar a buen puerto es no dejar en manos de la frágil y débil memoria humana todas nuestras acciones que son las que escriben nuestra historia. Si olvidamos los errores que hemos cometido, es decir si el hombre no tiene en cuenta los errores cometidos en la Historia (a nivel local, nacional o sea cual sea su cobertura), es seguro que se volverán a cometer; la historia=hombre debe aprender de sus errores, asumir sus responsabilidades y asimilar su débil condición. ¿Sabeis porque "la gente" tiene miedo a hablar? Porque las ideas ayudan a pensar a los demás; hacen libre al hombre. Pero eso sí, antes de ser acusica con alguien (entidad social o personal), intentemos primero quitar "la viga" de nuestros ojos. Mi querido lector, debes ser tu el primer manifiesto de ejemplo social, porque te aseguro que lo que hagas o digas, siempre que sea para bien, puede el pistoletazo de salida para que otros se animen. Sí como decía en otra opinión, llevo 22 años sufriendo las torturas psicológicas de unos pocos, pero no por ello he de tomarme la justicia por mi mano porque el pueblo no me guste. Los ibreños son seres humanos, como tú y yo; personas a las siempre se ha de ayudar, porque eso es lo que son: personas con el derecho exclusivo a una vidad digna y a la felicidad. Se que Ibros puede dar más de si; lo que pasa es que está un poco dormido, pero si cada uno de los que vivimos en Ibros ponemos de nuestra parte, Ibros llegará a donde otros no han querido, llegando a ser grande en los pequeño.
Cristal de Roca.
Cristal de Roca.