Yo pienso ir de faralaes, que cuadra mejor con mi forma de ser, porque yo soy así de festera y folclórica, además de que me gusta ese traje que se te ciñe al cuerpo y realza tu figura. Hay que aprovechar bien las cualidades físicas. La verdad es que de sado-maso no me veo, pero de flamenca es que voy de sueño.
Cuando tengas más información de las personas expertas en estos temas, me lo dices, porque tampoco una quiere llamar demasiado la atención y distraer del recogimiento y de la exaltación espiritual a los asistentes. Una es muy respetuosa en esos casos.
Si fuera posible, nos podíamos poner de acuerdo y asistir todos los foreros juntos, como de romería, llevaríamos nuestra pancarta y demás distintivos ¿qué os parece? Hoy estoy muy mística, por algo es domingo, día de precepto con la obligación de oír misa, como canturreábamos en la escuela.
La maestra preguntaba los sábados: ¿qué es hoy?
Sábado, decíamos las niñas.
¿Y mañana?, decía la maestra.
Mañana es domingo, día de precepto con la obligación de oír misa, decíamos las niñas.
Y luego seguía una retahíla de frases hechas que hablaban de a qué hora había que estar en el patio de la escuela y qué había que llevar para asistir al acto, porque la maestra nos llevaba en fila a la iglesia. Si no ibas, el lunes te preguntaban el porqué y si la respuesta no era satisfactoria, te castigaban.
¿Qué os parece? No es ciencia-ficción.
De ahí y otras por el estilo, nace mi fervor religioso. Cuando se da un evento como el que esperamos, todo eso aflora.
Besitos.
Cuando tengas más información de las personas expertas en estos temas, me lo dices, porque tampoco una quiere llamar demasiado la atención y distraer del recogimiento y de la exaltación espiritual a los asistentes. Una es muy respetuosa en esos casos.
Si fuera posible, nos podíamos poner de acuerdo y asistir todos los foreros juntos, como de romería, llevaríamos nuestra pancarta y demás distintivos ¿qué os parece? Hoy estoy muy mística, por algo es domingo, día de precepto con la obligación de oír misa, como canturreábamos en la escuela.
La maestra preguntaba los sábados: ¿qué es hoy?
Sábado, decíamos las niñas.
¿Y mañana?, decía la maestra.
Mañana es domingo, día de precepto con la obligación de oír misa, decíamos las niñas.
Y luego seguía una retahíla de frases hechas que hablaban de a qué hora había que estar en el patio de la escuela y qué había que llevar para asistir al acto, porque la maestra nos llevaba en fila a la iglesia. Si no ibas, el lunes te preguntaban el porqué y si la respuesta no era satisfactoria, te castigaban.
¿Qué os parece? No es ciencia-ficción.
De ahí y otras por el estilo, nace mi fervor religioso. Cuando se da un evento como el que esperamos, todo eso aflora.
Besitos.