Parece que los cooperantes sufren el síndrome de Estocolmo porque en el vídeo que no paran de pasar, se les ve tan sonrientes y felices al lado del secuestrador, en el mismo coche que él y como si fueran colegas. Yo me he quedado haciendo cruces, porque, bueno, si se han visto obligados a compartir vehículo se puede entender, pero que se les vea tan risueños es de extrañar.
A lo mejor lo han captado como cooperante, quién sabe!
Besitos.
A lo mejor lo han captado como cooperante, quién sabe!
Besitos.