HUESA: Hola a tod@s....

Hola a tod@s.

Pues mirad que llevo dieciseis años viviendo aquí y ahora me entero que Miguel Hernandez está en este cementerio enterrado, yo al igual que algunos de vosotros lo hacia en Orihuela. No está mal saberlo, ya tengo algo nuevo que visitar por aquí.

En la fachada del Palacio de justicia (antigua caracel de José Antonio), hay un trozo de su obra que reza así...

Cierra las puertas, echa la aldaba, carcelero.
Ata duro a ese hombre: no le atarás el alma.
Son muchas llaves, muchos cerrojos, injusticias:
no le atarás el alma.
Cadenas, sí: cadenas de sangre necesita.
Hierros venosos, cálidos, sanguíneos eslabones,
nudos que no rechacen a los nudos siguientes
humanamente atados.
Un hombre aguarda dentro de un pozo sin remedio,
tenso, conmocionado, con la oreja aplicada.
Porque un pueblo a gritado ¡libertad!, vuela el cielo.
Y las cárceles vuelan.

Miguel Hernández
(fragmento de las cárceles)

Creo que os gustará, aquí refleja el sufrimiento de los presos en aquellas carceles del franquismo.
Saludos.