Realmente triste el caso de la niña de tres años, pobrecita, pero tanto o más triste el linchamiento moral que los medios de comunicación, sanitarios y policiales han ejercido sobre esa persona, ¿y ahora qué? ¿quién le devuelve su dignidad? Supongo que alguien tendrá que decir algo. Tiene que ser una situación muy desesperante saber que eres inocente y que nadie se lo cree, al contrario, que te están atacando desde todos los frentes. Tenemos unos medios de comunicación bastante sensacionalistas y con cierto color amarillento. Yo me pregunto a veces si lo que pretenden es informarnos o acojonarnos.
Que dios nos coja confesados si alguna vez nos cogen por banda.
Saludos a tod@s.
Que dios nos coja confesados si alguna vez nos cogen por banda.
Saludos a tod@s.