HUESA: Hola a tod@s....

Hola a tod@s.
Martinico, yo no me voy a ningún sitio, bueno sí, me voy mañana a la aceituna. Aunque parezca extraño, mañana voy a coger aceituna, pero no de broma, sino en plan serio. Resulta que una hermana mía que vive en el campo tiene más de cien olivas y nos invita a toda la familia para que le ayudemos a cogerla. Nos juntamos todos los que podemos y pasamos un día de campo estupendo. Todos los críos corriendo por allí y los mayores currando. No creas que hay poca, que hay años que se recogen más de 4.000 kilos. Como sólo cogemos los sábados, pues aunque empezamos pronto, nos tiramos más de un mes.
A mí me gusta tocar la aceituna y recordar viejos tiempos. Por esta zona no hay que preguntar de quién son los campos. Donde tú veas muchas olivas puedes asegurar que el dueño es andaluz.
Nos llevan el almuerzo típico: chorizo, morcilla, tocino... y con las manos sin lavar, como manda la tradición, nos lo comemos sentados en el suelo. Después los estómagos se resienten y los regüeldos nos salen por la nariz, pero bueno un día es un día.

No recordaba yo esa leyenda de que los muertos metían la patita en las gachas, creo que nunca lo había oído.
No me gusta el mes de noviembre precisamente por el tema de los difuntos. Como yo vivía en la calle de la Iglesia, oía las campanas talan, balan, todo el santo día y parte de la noche. Yo no sabía donde meterme. Todas las amigas iban al cementerio de paseo, yo no. Ahora, ya más mayor, sigo sintiendo lo mismo; no me gustan los cementerios.

Si alguno os vais de viaje, que lo paséis bien. Quie no se vaya, lo mismo.
Saludos a tod@s.