Mi más grato recuerdo y mi más hondo pesar, triste paradoja, para ese pueblo tan querido; Bélmez de la Moraleda (Jaén), cuanto daría yo para que subiera como la espuma, por esa gente humilde, esa gente de buen pensar de hondo corazón y de firme caminar, de palabra sencilla, la que te estrecha aún la mano y aprieta con el corazón, su palabra una escritura, su mirada profunda sin vacilar, no engaña y respeta al que sabe respetar; esa gente es la mía, la que no se deja engañar, la que piensa y reflexiona, ... (ver texto completo)