Si es que el nombre se lo merece. Encarna es el nombre que más me suena del mundo mundial. Me he llamado así desde mi más tierna infancia, no Encarni ni Encarnita, Encarna con todas sus letras para familiares y amigos y, para los organismos oficiales, Encarnación, como mi abuela materna. No es un nombre para tirar cohetes, pero peor hubiera sido que se llamara Rigoberta, por ejemplo. No sé si mi madre se hubiera permitido saltarse el protocolo en ese caso, no sé...
Las flores son bonitas, a mí ... (ver texto completo)
Las flores son bonitas, a mí ... (ver texto completo)