Documentamos el comentario del día de la Candelaria con el testimonio que nos dejó la hermana Irene "la estanquera".
Aparte de las muchas luminarias de la noche anterior existía, por hoy, una procesión alrededor de la plaza en la que se sacaba la Virgen del Campo con una vela encendida en su mano y según se apagara o no era la premonición de malos o buenos augurios.
Hacía cuarenta días que la Virgen había dado a luz al Niño y hasta que no se realizaba esta procesión no pisaba la calle ninguna mujer que hubiera alumbrado porque era una ofensa a la Virgen.
Se quemaba mucha cera que solía costear el Ayuntamiento.
Aparte de las muchas luminarias de la noche anterior existía, por hoy, una procesión alrededor de la plaza en la que se sacaba la Virgen del Campo con una vela encendida en su mano y según se apagara o no era la premonición de malos o buenos augurios.
Hacía cuarenta días que la Virgen había dado a luz al Niño y hasta que no se realizaba esta procesión no pisaba la calle ninguna mujer que hubiera alumbrado porque era una ofensa a la Virgen.
Se quemaba mucha cera que solía costear el Ayuntamiento.