A falta del merecido reconocimiento oficial hacia la Comisión de Festejos que tuvo el detalle de ofrecernos unas fiestas dignas y cargadas de contenido, vaya mi agradecimiento junto al de otras muchas personas, a esas gentes de mi pueblo, que de forma desisteresada y casi anónima, se preocuparon de hacernos felices a los demás.
No se por qué pero tengo la sensación de que a alguien no le pareció bien que se haya vuelto a la dinámica de dejar que unas personas ajenas a las instituciones vuelvan a organizar los festejos. Si no, cómo se explican algunas trabas y, sobre todo, que su labor no haya merecido ni siquiera las gracias.
No se por qué pero tengo la sensación de que a alguien no le pareció bien que se haya vuelto a la dinámica de dejar que unas personas ajenas a las instituciones vuelvan a organizar los festejos. Si no, cómo se explican algunas trabas y, sobre todo, que su labor no haya merecido ni siquiera las gracias.