Quiero añadir algo al comentario anterior en el sentido de que al pegarse fuego en la torre, el alcalde ordena encerrar la vaca para proceder a la extinción pero como las condiciones de acceso al tejado eran muy penosas sólo Rafael Guzmán lo lleva a cabo jugándose realmente el físico. La expectación fue enorme y una vez conseguida la meta el reconocimiento hacia esta persona fue total en forma de merecido aplauso. Después nos consta que se volvió a "echar la vaca".
¡Ah!, nos dicen que el fuego no provenía del horno en si porque a esas horas estaba apagado sino del corral del mísmo donde prendió la leña seca a causa de la carcasa de un cohete que no se había apagado convenientemente.
¡Ah!, nos dicen que el fuego no provenía del horno en si porque a esas horas estaba apagado sino del corral del mísmo donde prendió la leña seca a causa de la carcasa de un cohete que no se había apagado convenientemente.