GENAVE: ¡¡ Enhorabuena, Cristina!! Te voy a contar una escena...

¡¡ Enhorabuena, Cristina!!
Te voy a contar una escena que presencié, siendo tú la protagonista. Espero que tu madre no se enfade por haceral pública.
" Era un día de primavera, creo,de verano o quizás de otoño, da igual.
Estabamos debajo de la noguera, en el Prao, charlando, cuando oimos gritos, que provenían del Teleclub, estos cada vez erán mas cercano, por la puera de Faustino.
Nos subimos la poyato.
Bajaba un hombre con una niña en brazos, la cara de esta caida de sus brazos, balanceandose su pequeña cabecita como la de una muñeca rota,blanca, desencajada, sus ojos en blanco, ausentes. Ausente toda ella.
El pelo de él mojado de sudor de manaba por su frente, la tez del color de la cera; ¿Tu padre? no lo recuerdo bién.
Detrás varias persona, pero recuerdo tu madre, gritaba, gritaba:
¡¡ Mi hija. Dios mio ayudame. Virgen Santa socorrela. Dioas mio Ayudame, Virgen Santa salvala.!!!, una vez, otra vez y otra, y otra. Su cara estaba ausente, no sabia donde estaba, en su mente, en su mente SU HIJA. Y una vez y otra, DIOS MIO MI HIJA, SALVALA. VIRGEN DEL CAMPO, SOCORRELA.
En un momento se hincó de rodillas, y sono como todos los tambores juntos y juntó las manos con tal fuerza que el sonido de estas, acalló sus lamentos. Era tanto el dolor que que brotaba de su corazón, de sus entrañas que no sentía nada mas que SU HIJA. DIOS MIO SALVALA, VIRGEN DEL CAMPO SOCORRELA,...
Ya no recuerdo mas por que una cortina se interpuso en mis ojos.
Desde entonces supe lo que era el amor de una madre hacia su hija.
Veré esa misma escana en un teatro, en un cine,.., pero aquello era AMOR DE UNA MADRE HACIA SU HIJA.
Sientete orgullosa de ella, por que si entoces te queria, hoy mas; y causalidades de la vida, yo tengo una hija que se llama igual que tú, Cristina.
Juanma.