Después de bastantes días sin hacerlo, he entrado hoy a ver de nuevo la página de "mi" pueblo y me ha sorprendido y disgustado mucho el cariz que están tomando algunas de las notas que se publican. No creo que éstos sean ni el modo ni el lugar de estos debates pero, en cualquier caso, sí podría serlo simpre que las opiniones y dicterios fueran avalados por el nombre de quien los vierte, y ahí me refiero a los de los dos "supuestos bandos de la controversia". Espero y deseo que la página que tanto nos gusta a todos y que tanto trabajo ha costado y cuesta a los dos Manolos vuelva a ser el sitio amable y dispensador de noticias que todos queremos, y no olvidemos que todas las ideas se pueden explicitar y defender, pero siempre con corrección y, eso sí, mejor con la firma. Eduardo.