Hace escasamente un par de horas se han comido en la plaza del pueblo la carne de los novillos. Un espectaculo por parte de algunas personas que nos hacian retroceder a los años del hambre, y digo esto por lo sorprendido que me he quedado al ver las "ansias" de algunas personas por abarcar cuanta más carne mejor. Se utilizaban diversos metodos, desde el socorrido vaso que entra vacio y sale rebosando hasta otros que a pesar de que se han puesto palillos a disposición de la gente han preferido llevar sus pinchos de casa, y no por higiene sino porque los pinchos cogen más, que de eso parece ser se trata. En resumidas cuentas una verdadera vergüenza, aunque hay que decir que había también gente que se sabía comportar, menos mal.
Un saludo.
Un saludo.