GENAVE: AúN PODEMOS SOñAR La imaginación, en nuestra...

AúN PODEMOS SOñAR



La imaginación, en nuestra sociedad, tan sólo está reservada para los niños. Vivimos en un mundo donde es tan políticamente correcto estimularla que en el mercado, movilizado por la demanda, ha generado todo tipo de productos destinados a multiplicar la fantasía de los niños y niñas desde los primeros meses de vida. Pero a medida que crecemos, se corre en busca de la realidad, los duendes pasan a ser verdugos, la magia tan sólo es un lugar para visitar en forma de parque temático y soñar es una actividad para perezosos.

Soy de las que defienden el inmenso placer de cerrar los ojos, a plena luz del día, sintiendo el mundo a través de una ligera brisa, para salir del mundo, de las cosas como son y libremente poder recrearlas como si dentro de la cabeza tuviésemos lápiz o pincel, además de alas. Volar hacia donde nunca llegaremos, acercarse a una idea o recomponer una y otra vez un recuerdo. Son actividades que nos permiten viajar por los territorios de nuestra memoria, además de ampliar nuestra colección de deseos.

A ti, te invito a que con curiosidad practiques este afán mío. Podrás comprobar que de esta forma también se puede ser FELIZ a la vez que te hace olvidar lo real, lo que te ocasiona sentirte mal. (Discordias, heladas, sequía, malos rollos...).

PEñA LOS TOMACAS, LOS DOLIENTES DEL TOMATE.