Desconozco si la cantera contaba con los requisitos legales, circunstancia que puse en duda porque en aquella época los vecinos estábamos fuertemente acosados por el simple hecho de poner una oliva, abrir una zanja, cambiar de cultivo, arrancar una mata, etc., pero te puedo asegurar que hice los contactos oportunos y se me aseguró que el paraje sería reforestado. Mi error fue que lo admití pero no se me dijo cuando. Hoy, muchos años después, todo sigue igual y, lo que es peor, de la empresa parece no saberse nada.