Mil perdones por no conocer esta poesía de Antonio Machado y por no haberla visto en la
fuente.
Ay señor del pelo suelto cómo me habéis puesto, que casi cojo el
coche y salgo pitando pa
Tíscar.
En serio que no lo sabía. Pensar que hace más de cuarenta años que no he subido al
santuario. He pasado por la
carretera pero no he subido. Está claro que la falta de fervor mariano me ha jugado esta mala pasada. Os prometo que desde ahora no voy a dejar santuario sin visitar, y éste en particular, ahora
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