No se iba a caer,las raices estaban bien arraigadas,pero no sé hasta que punto era necesario cortarlo,con los años que tenia,que injustos.
Saludos a julio y pablo y a sus queridisimos abuelos tomasa y julio que viven justo ahi a la izda.
Esa es la entrada a un autentico paraiso de tranquilidad,con un clima envidiable y algun que otro gamberrete como mi colega juan que vive o vivia en la primera a la izquierda.saludos fran.
Lola,saludos de fran.ahi esta tu casita en una mañana de invierno.
Muy mitico ese punto del lugar.las anecdotas tienden a infinito.