CHILLUEVAR: No hay peor cosa que un cura arrepentido. Se vuelven...

No hay peor cosa que un cura arrepentido. Se vuelven algunos hasta estalinistas. Pero, eso sí, antes a aprovecharse de la Iglesia lo que se pueda. Algunos debían intentar cotas más altas, y no quedarse en la tercera división de la política, en un municipio de menos de 2000 habitantes. Para eso no hace falta una carrera.