# Sin tigres en el monte, el mono es rey.
# El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
# Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
# La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
# La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
# Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
# El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
# A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
# Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
# Matar dos águilas con una sola flecha.
# Ser pobre como si hubiera sido lavado.
# El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
# Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
# Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Aquella ceremonia fue muy impactante aunque en aquel momento no comprendí la trascendencia de aquella prédica ni aquel extraño rito. Durante días meditaba cada noche en las palabras de mi abuela Mamá Sofía. No recuerdo cuando fue, ni sé si hubo realmente un día concreto, pero gradualmente fui interiorizando aquellas alegorías y fui haciéndolas mías.

Hoy ya no tengo dudas. Hoy sé que aquel día de mi primera comunión, en que sellé mi obligación con la Iglesia, también me inicié en un nuevo y largo ... (ver texto completo)