EL PAISAJE:
El sol se esconde dejando un rastro de oro encendido, el monte calla al despertary el viento canta en su nido.
El verde monte guarda el eco del viento, la luz de la tarde descansa en el río, y el tiempo se detiene en el latido de un mundo inmenso, quieto y sincero.
No hace falta buscar paraísos ajenos si la mirada se llena de la brisa y la tierra canta en su calma suave el secreto eterno de la hermosura.
El sol se esconde dejando un rastro de oro encendido, el monte calla al despertary el viento canta en su nido.
El verde monte guarda el eco del viento, la luz de la tarde descansa en el río, y el tiempo se detiene en el latido de un mundo inmenso, quieto y sincero.
No hace falta buscar paraísos ajenos si la mirada se llena de la brisa y la tierra canta en su calma suave el secreto eterno de la hermosura.