Quien sienta pena y bochorno por la actuación de
úbeda, mejor que no salga a la
calle en la vida, porque uno se tiene que avergonzar de otras cosas más importantes y no de cómo se toque el Miserere o se deje de tocar. VIVA LA
BANDA DE LA AMC Y EL SENTIDO DEL RIDíCULO.