Pero parece que a usted lo que le gusta precisamente son los escándalos y las extravagancias.
De entrada se casó usted con la Paddington, que ya había estado casada otras veces, cuando había muchas que no se habían casado ninguna, y usted podía haber elegido.
Después se compro un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno... Un sobrero que no nos gustaba a ninguno. Lo tengo yo hablado con todo el pueblo. Pregunte, pregunte por ahí si quiere.
¡A nadie nos gustaba aquel sombrero! y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted `Luz de Agosto`, la novela de Faulkner, de William Faulkner. ¿Y no podía usted haber plagiado a otro?
¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?
De entrada se casó usted con la Paddington, que ya había estado casada otras veces, cuando había muchas que no se habían casado ninguna, y usted podía haber elegido.
Después se compro un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno... Un sobrero que no nos gustaba a ninguno. Lo tengo yo hablado con todo el pueblo. Pregunte, pregunte por ahí si quiere.
¡A nadie nos gustaba aquel sombrero! y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted `Luz de Agosto`, la novela de Faulkner, de William Faulkner. ¿Y no podía usted haber plagiado a otro?
¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?