Los responsables del Aula del Mar de Málaga han logrado reproducir y criar chanquetes en cautividad de hasta dos semanas de vida, por lo que la comercialización de este producto está cada vez más cerca. Frente a las larvas del boquerón o la sardina, con los que más se le confunde, el chanquete es prácticamente traslúcido y con muchas pigmentaciones por todo el cuerpo, sobre todo en la cara. Además, tiene una burbuja en la parte baja de la barriga y dos aletas dorsales. Está presente en todo el Atlántico oriental, desde Noruega hasta el Estrecho.