Me parece impresionante que ante tantas críticas y calumnias que ha tenido que soportar nuestro párroco debido a un sector por supuesto no mayoritario de nuestro pueblo, el resto de personas tengamos que aguantarnos y ver cómo se marcha sin más, dejándo que ese pequeño grupo de personas hagan en el pueblo lo que les dé la gana. Hay que organizarse y hacer presión para que Don Alfonso no se vaya de aquí. !Esto es una injusticia!