Qué tranquilidad hay en Canena! Si no fuera por los cuatro gamberros, sinvergüenzas que perturban nuestra paz, cometiendo actos vandálicos, blasfemando, y muchas veces atemorizándonos y amenazándonos. Estos seres hacen que no estemos seguros y que nos de miedo decirles o regañarles, por el miedo a lo que nos pueden hacer (coches, animales, casas, etc.) ¿Sabéis como se acabaría todo? Pues muy fácil, quitándole de su dieta diaria la DROGA, pues eso y la educación que reciben de sus padres, es un coctel monotoc que hace que estalle en cosas malas.