En este sentido, Castillo de Canena, cuya tradición olivarera se remonta a 1780, produce unos aceites especiales, fragantes y frutados. La variedad picual destaca por su aroma y sabor a hojas de tomate, alcachofa y hierba recién cortada, aderezado con un picor prácticamente imperceptible y matices verdes, mientras que el Reserva Familiar arbequino es dulce, suave y seductor, con matices de plátano, manzana y almendra resaltados por su tonalidad dorada
Si esos sabores tiene el aceite:CASTILLO DE CANENA
¿Que sabores tiene el nuestro?
Si esos sabores tiene el aceite:CASTILLO DE CANENA
¿Que sabores tiene el nuestro?