Pues yo creo que el aceite de la cooperativa San Marcos si es virgen extra, pero lo que pasa segun creo aunque no estoy muy seguro es que en las etiquetas se equivocaron y no pusieron virgen extra, y como tenían muchas etiquetas no las iban a tirar, así que se sigue vendiendo un aceite virgen extra como aceite
De oliva virgen. (En resumidas cuentas esto no se le ocurre ni el que asó la manteca)
Vamos que lo que se ha dicho muchas veces que tiren esas etiquetas que tienen y etiqueten de una vez como se merece el aceite de la olivarera.
Ejemplo otras veces mencionado.
Yo vendo jamones de pata negra, ibéricos, encargo unas etiquetas para mi producto, me envían las etiquetas y pone simplemente jamon serrano.
Cojo las etiquetas y las tiro y no se me ocurre etiquetar ni un sólo jamón de pata negra ibérico con las susodichas etiquetas.
Se admiten más ejemplos.
Si eso de las etiquetas no es cierto (porque me extraña mucho que sea cierto), que alguien que sepa algo de por qué no se vende el aceite de la cooperativa San Marcos como Aceite de oliva virgen extra que lo aclare.
Mientras tanto yo seguiré comprando en el rincón del gourmet de El Corte Inglés a 9, 95 € el medio litro ese maravilloso aceite de oliva virgen Extra Castillo de Canena.
La firma jiennense ""Castillo de Canena, cuya tradición olivarera se remonta a 1780, produce unos aceites especiales, fragantes y frutados. La variedad picual destaca por su aroma y sabor a hojas de tomate, alcachofa y hierba recién cortada, aderezado con un picor prácticamente imperceptible y matices verdes, mientras que el Reserva Familiar arbequino es dulce, suave y seductor, con matices de plátano, manzana y almendra resaltados por su tonalidad dorada.
La empresa toma el nombre del castillo familiar que se alza en la loma del municipio de Canena, en la provincia de Jaén, donde la compañía cuenta con olivos familiares que conforman una bella finca de regadío situada a las faldas de Sierra Cazorla y a orillas del Guadiana Menor, en el entorno histórico de Ubeda y Baeza.
Partiendo del cuidado de sus propios olivos de variedad picual y arbequina, la familia Vañó controla personalmente todo el proceso de elaboración de sus aceites de oliva virgen extra hasta que llegan al punto de venta.""
Lo que más me gusta según mi modesto paladar de este aceite en su variedad picual para hacer una buena pipirrana es:
Su aroma y sabor a hojas de tomate, alcachofa y hierba recién cortada, aderezado con un picor prácticamente imperceptible y matices verdes.
Mientras que para unas patatas con huevos prefiero:
El Reserva Familiar arbequino dulce, suave y seductor, con matices de plátano, manzana y almendra resaltados por su tonalidad dorada.
De oliva virgen. (En resumidas cuentas esto no se le ocurre ni el que asó la manteca)
Vamos que lo que se ha dicho muchas veces que tiren esas etiquetas que tienen y etiqueten de una vez como se merece el aceite de la olivarera.
Ejemplo otras veces mencionado.
Yo vendo jamones de pata negra, ibéricos, encargo unas etiquetas para mi producto, me envían las etiquetas y pone simplemente jamon serrano.
Cojo las etiquetas y las tiro y no se me ocurre etiquetar ni un sólo jamón de pata negra ibérico con las susodichas etiquetas.
Se admiten más ejemplos.
Si eso de las etiquetas no es cierto (porque me extraña mucho que sea cierto), que alguien que sepa algo de por qué no se vende el aceite de la cooperativa San Marcos como Aceite de oliva virgen extra que lo aclare.
Mientras tanto yo seguiré comprando en el rincón del gourmet de El Corte Inglés a 9, 95 € el medio litro ese maravilloso aceite de oliva virgen Extra Castillo de Canena.
La firma jiennense ""Castillo de Canena, cuya tradición olivarera se remonta a 1780, produce unos aceites especiales, fragantes y frutados. La variedad picual destaca por su aroma y sabor a hojas de tomate, alcachofa y hierba recién cortada, aderezado con un picor prácticamente imperceptible y matices verdes, mientras que el Reserva Familiar arbequino es dulce, suave y seductor, con matices de plátano, manzana y almendra resaltados por su tonalidad dorada.
La empresa toma el nombre del castillo familiar que se alza en la loma del municipio de Canena, en la provincia de Jaén, donde la compañía cuenta con olivos familiares que conforman una bella finca de regadío situada a las faldas de Sierra Cazorla y a orillas del Guadiana Menor, en el entorno histórico de Ubeda y Baeza.
Partiendo del cuidado de sus propios olivos de variedad picual y arbequina, la familia Vañó controla personalmente todo el proceso de elaboración de sus aceites de oliva virgen extra hasta que llegan al punto de venta.""
Lo que más me gusta según mi modesto paladar de este aceite en su variedad picual para hacer una buena pipirrana es:
Su aroma y sabor a hojas de tomate, alcachofa y hierba recién cortada, aderezado con un picor prácticamente imperceptible y matices verdes.
Mientras que para unas patatas con huevos prefiero:
El Reserva Familiar arbequino dulce, suave y seductor, con matices de plátano, manzana y almendra resaltados por su tonalidad dorada.