Fue operado del corazón en
Madrid, etubo a punto de la muerte y un buen cura que había aqui en el año ese creo que era don Antonio se negó a celebrar una
fiesta al Señor del Mármol por él, cuando un grupo de gente del
pueblo lo habia pedido. Tenia que pedir permiso al Obispo decía. Al
árbol caido...
Cuanta crueldad, Señor del Mármol.