Volveré a Cabra, no se cuando, pero volveré; volveré para intentar portar sobre mis ya no tan jóvenes hombros, al SANTíSIMO CRISTO DE BURGOS, se me empañan los hojos en lágrimas solo nombrarlo; no sé que tiene este Cristo que enamora, emociona, embelesa y llena tu vida entera; no se puede explicar con palabras, yo al menos no las tengo, pero verdaderamente se me hace un nudo en la gargantga cuando recuerdo su majestuosa Imagen paseando por las callejuelas y paseos de Cabra. Siempre que ido al pueblo que no han sido muchas veces, he hecho los posibles por ser portador de su trono, no ha sido posible algunas veces, pues son muchos los que ansian lo mismo, pero en mi corazón lo he llevado a cuestas y siempre he soportado con mucho orgullo su divino peso. Llevo 45 años en Barcelona, ya estoy jubilado, o mejor dicho prejubilado, pero como he dicho, VOLVERé. Miguel Gómez.