El pasado día 13, me las pasé chirgueteando un poco, en esa
boda tan mencionada y tan popular. Y la verdad, ya sabía que en el
pueblo había mucha amargada. Pero después de haber visto miradas, escuchado comentarios y observado a algunas personas de las allí presentes, puedo asegurar y aseguro que quitando a algunas, sobretodo mujeres, que saben vivir su propia vida y lo más importante, disfrutar de ello, VAYA PEDAZO DE AMARGADAS, REPRIMIDAS, ENVIDIOSAS E INSULSAS.
A más de una le hace falta un
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